Sexo casero en la cabaña

Qué puede complementar mejor un fin de semana en una cabaña que una buena sesión de sexo casero… nada!!! Y esta pareja de guarros amantes no han perdido su tiempo. Cada minuto que pagaron por estar en esa cabaña lo aprovecharon para follar y si hay algo que este tío no se privó de hacer fue comerse la rica almeja de su novia. Lo vuelve loco el olor a pescadete fresco que ella tiene en el coño y de solo sentirle el olor ya se le pone el pito como un fierro. Las corridas que le deja en su vagina después de meterle el churrete hasta el fondo son las más abundantes de toda su vida y cuando a esta zorrita las ganas de follar no le alcanzan para ponerse a mil, él ya sabe bien que hacer… un poco de sexo oral pone a mil a cualquier putilla….


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